Mentor de Cambio Profesional

Reinvención . Diferenciación . Búsqueda de Empleo

Conóceme

Hola

SoyDavid

Mentor de Cambio Profesional

Bienvenido. Esta página web es para ti si buscas hacer punto y aparte en tu vida profesional, ya sea buscando un nuevo empleo, diferenciandote en el que ya tienes, o emprendiendo una nueva aventura totalmente distinta.

Durante más de 25 años he cambiado de profesión muchas veces, he sido escolta de seguridad, director técnico en un laboratorio, he descargado camiones, he sido jefe de planta de producción en una industria alimentaria, he sido comercial y jefe de ventas, actualmente estoy emprendiendo mi nuevo proyecto con The cubbe, cosa que compagino con la escritura, soy escritor del libro Tu Decides, que podrás comprar en esta web, además de cuentos metafóricos.

Soy muy creativo y me gusta trasladar este talento a todo lo que hago, formaciones, eventos y talleres. A nivel personal me considero una persona apasionada por la innovación y las nuevas tecnologías, me apasiona trabajar con equipos de personas y retarlas para que alcancen su máximo potencial. Podrás descubrir más buceando por el blog.

Creatividad

Desarrollo Talento

Herramientas

Formación

Como puedo ayudarte

REINVENCIÓN PROFESIONAL

Nuevos caminos profesionales te esperan más allá del curriculum y la experiencia.

DIFERENCIACIÓN PROFESIONAL

Descubre la forma de resaltar dentro de tu mercado desde quién eres.

EVENTOS

Descubre como son nuestros eventos o haz que el tuyo sea inolvidable.

DISEÑO DE SERVICIOS

Crea Servicios diferentes, únicos, que sean congruentes contigo y de alto valor.

FORMACIÓN

Aprende, descubre, comparte, diviértete mientras con mis talleres experienciales.

TIENDA

Descubre mi libro Tú Decides, un work-book para vivir tu cambio.

Mi Experiencia

The Cubbe.

2017-Hoy

Mentor de equipos técnicos y comerciales

Creador de esta marca que nace para ofrecer servicios a la industria químico-farmacéutica y alimentaria.

Escuela de Futuro.

2013-2017

Formador Creativo y Coach

Trabajando como coach de emprendedores y buscadores de empleo a través de sesiones privadas o talleres formativos.

Geber-lab, S.A.

2000-2013

Sales Manager

Gestionando equipos comerciales, su formación, su seguimiento, además de mis propias ventas de material técnico.

Tejaoliva, S.A.

1995-2000

Director de Laboratorio y de Planta de producción

Gestioné un laboratorio de control de calidad y la producción de Salsas Mahonesas.

Blog y Cuentos

La excusa de no saber cómo


   Trabajando con personas que se plantean un cambio profesional (y personal) en sus vidas, prácticamente la totalidad de ellas se acercan a mi trabajo como mentor de cambio con una pregunta aparentemente irresoluble en sus mentes, ese tipo de preguntas que empiezan en un resquicio del pensamiento y que van ocupando poco a poco espacio mental hasta llenarlo todo, momento en que generalmente comienzan los problemas.


   Y es que este tipo de cuestiones que nos abre la posibilidad de encontrar una nueva vía para nuestra vida chocan con la educación conductual que todos hemos recibido, y es que cuando queremos avanzar hacia algo nuevo necesitamos saber como hacerlo.

   La pregunta del millón es:

 ¿Cómo hago para cambiar mi vida profesional?

    Un cambio profesional es como un nacimiento, solo contamos con potencialidades, posibilidades, y por supuesto nuestra capacidad de aprendizaje; es como cuando eramos niños y aprendimos a andar, aunque ¿Recuerdas haberle preguntado a tu madre como hacerlo? o en caso de que tengas hijos ¿Recuerdas si ellos te lo preguntaron a ti?

   Estoy seguro que la respuesta a ambas preguntas es NO, y es que lo importante ante los retos de cambio nunca es el como llevarlos a cabo, probablemente por que hay muchos caminos para llegar a Roma como dice la famosa frase; pero si es la excusa perfecta para no iniciar el camino. Ante el primer obstáculo que nos encontramos, decidimos parar y como mucho procurar encontrar al menos uno, pero ¿para que?.

   El cambio profesional es una circunstancia que nos avoca a la incertidumbre en toda su magnitud, no sabemos el final de la historia, no sabemos cuándo, ni dónde acabaremos, no sabemos quién nos ayudará, y por supuesto no sabemos cómo lo haremos, y eso, amigo, son muchas preguntas sin respuesta. Nos hemos habituado a un mundo de certezas, de caminos predefinidos por recorrer para alcanzar cualquier meta, nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo hecho, ya no nos preocupamos por conocer la receta, tan solo engullimos la comida.

No conocer el cómo es la primera excusa para no entrar en acción.
   
   En este camino sin duda, uno de los primeros aprendizajes que se han de hacer es lidiar con las propias emociones, y es por eso que proponerse un cambio profesional, ya sea por cuenta propia o ajena es una oportunidad para crecer personalmente, conocerse, descubrirse. Y empezar por ahí además se convierte en una de las herramientas básicas para diferenciarse, ya que no hay otra persona igual que cada uno de nosotros y es justamente ahí donde se encuentra nuestra capacidad de resolver el problema, la respuesta a la ansiada pregunta, por que lo importante no es conocer el cómo lo vamos a hacer, lo importante es saber para qué lo hacemos, cuál es nuestro propósito.

   Conocer el propósito de nuestra búsqueda responde prácticamente a todas las preguntas posibles relacionadas con esta cuestión, pero para ello hay que darse una oportunidad, un tiempo, y sobre todo hay que ser sinceros con nosotros mismos, aunque nos duela la respuesta, descubrir que hemos vivido sin él. Nunca es tarde para recuperarlo, para reencontrarnos con él y reiniciar la marcha sin miedo, ya que te recuerdo, hay muchos caminos, aunque siempre es la misma persona la que los recorrerá, tu mismo.

   Si no eres capaz de encontrarlo por tu cuenta, busca ayuda en un profesional, para eso estamos.

   Solo me queda una cosa que decirte, Muchas gracias por planteártelo, solo por eso, ya mereces mi aplauso.

La marca

   Como cada cumpleaños, aquel día se pasó volando entre risas, regalos y felicitaciones, los quince años le acercaban un poco más a la ansiada mayoría de edad que tanto anhelaba. El olor de la cera, los flashes cegadores de los teléfonos móviles, y la tarta de zanahoria que le hacía su madre le parecieron como siempre, nada parecía haber cambiado en los últimos años.


   Cansada y feliz recogió sus regalos antes de ir a la cama para llevarlos a su habitación, entre ellos, un pijama con motivos navideños despertó su atención en aquel mes de septiembre y no pudo esperar a que llegara el frío para ponérselo, por lo que decidió estrenarlo esa misma noche.

   Se puso delante del espejo para ponérselo, y entonces la encontró.  Allí, como si acabara de aparecer de entre sus clavículas, una mancha con forma de mariposa llamó poderosamente su atención; dejó el pijama en el suelo y durante unos minutos recorrió su forma con los dedos, descubriendo lo excepcional de aquella marca, probablemente única en el mundo.

   Así como estaba, salio al salón a mostrarle la extraña marca a sus padres, que andaban atareados recogiendo los restos de la recién acabada fiesta, y al verla no la dejaron ni hablar.

- Susana, ve a tu cuarto a ponerte algo encima, te vas a constipar. - Le reclamo su madre.

- Espera Mama, dijo ella. Tengo algo que enseñaros. Es alucinante.

Pero los quehaceres domésticos los tenían totalmente absorbidos, y su padre terminó con sus aspiraciones con un

- Susana, luego, ahora haz lo que te pidió tu madre.



   Susana se enfado y se fue a su cama, donde se quedó dormida pensando en la reacción que tendrían sus amigos en el colegio al día siguiente, mientras con la mano sobre la marca parecía querer evitar que aquella mariposa saliese volando en libertad.


   Las cosas no fueron mejor en el colegio al día siguiente, sus amigos apenas si la hicieron caso, pues cada uno de ellos estaba ansioso por contar sus experiencias durante las vacaciones del mes de agosto y así, a pesar de sus continuas llamadas de atención, no hubo forma de enseñarles la marca, su marca.




   Sin duda aquella marca la hacía única en el mundo y sintió que todo el mundo debía comprender lo excepcional que era, lo excepcional que la hacía, así que empezó a pensar en como llamar la atención para lograr tener una oportunidad de mostrarles su tesoro más querido. Primero fueron los vestidos llamativos que dejaban al descubierto aquella especie de hechizo encarnado en forma de mariposa, después fueron los colgantes de colores, a lo que siguieron cambios de peinado hasta que finalmente y ante la imposibilidad de mostrar al mundo su preciado tesoro, cayo en una profunda depresión.

   Nadie la entendía, era excepcional, única, especial gracias a aquella maravillosa marca y sin embargo a nadie le importaba, nadie estaba dispuesto a perder un minuto en admirar su belleza, su autenticidad.

   Su familia, sus amigos, nadie parecía comprender que era lo que había provocado aquella situación, mientras la tristeza seguía engullendo su corazón bajo las sábanas de su cama. Pero aún así, Susana siempre dejaba un espacio para que la mariposa pudiese ser contemplada, admirada, en la esperanza de que ese día llegase e iluminara su existencia.

...


   Julián abrió temeroso la puerta de su habitación, que se mantenía casi siempre en penumbra; entonces un hálito de tristeza se escapó por la rendija, mientras preguntaba a Susana si podía entrar.

- Pasa, Julián, pasa, pero no enciendas la luz, me hace daño a los ojos. - Dijo Susana con un hilillo de voz.

   Julián se acercó a la cama buscando la cara de Susana entre las sábanas, y allí, entre ellas, descubrió la cara ojerosa de su prima. Ni corto ni perezoso se abalanzó sobre ella agarrándola con sus bracitos para liberarse de los miedos que le habían agarrotado el alma minutos antes.

   Susana y él hablaron durante un rato hasta que de pronto Julián se quedo embobado mirando fijamente la marca de Susana.

- Prima, ¿qué hace una mariposa en tu pecho?

   Susana se incorporó en su lecho, con una expresión de incredulidad en el rostro. 

- ¡ Julián es el único que se ha dado cuenta! - Pensó Susana.

- Primo, este es mi tesoro escondido, lo que me hace única, en este mundo. - Dijo Susana.


Julián se quedó pensativo un instante para acabar diciendo


- Prima, no tengo otra prima Susana, ya eras única antes de que viera tu mariposa.

El golpe de gracia

   Tumbado sobre el campo de batalla, miraba a la cara a aquel que  sería su último contrincante, no podía comprender que había pasado; durante años se preparó para el combate aprendiendo de los mejores, conocía las técnicas romanas, egipcias, espartanas, barbaras e incluso las orientales, pero ninguna de ellas le había servido de mucho frente a aquel rival.


   Era una emoción desconocida para él, que siempre se había considerado invulnerable, inasequible al desaliento; una emoción mezcla de nostalgia, miedo e ira que le envolvía por completo, pero ni aún aquella energía le había servido en esta ocasión. Ahora, a punto de recibir el golpe de gracia, yacía en el suelo sintiendo como todo su poder se escapaba de sus venas. El cuerpo cubierto de golpes, su alma marchita por la desilusión y su espíritu derrotado, no eran capaces de comprender como había ocurrido, todo su ser sentía que era el final, y de alguna forma aquello lo tranquilizaba, aun sabiendo que probablemente no habría un después.

   Aquel último combate había sido muy duro, estaba totalmente exhausto debido a la cantidad de golpes que había lanzado, pero ninguno de ellos había conseguido alcanzar a su contrincante, que estaba ahora junto a él mirándole desde arriba; en su rostro, un rictus implacable hacía presagiar lo peor, ni un ápice de benevolencia en sus ojos, unos ojos que en aquel momento se le hicieron familiares, ya cuando el último soplo de vida empezaba a escapársele del pecho.

   Su vida había sido una constante lucha en pos de  victorias que se habían acumulado una tras otra, reportándole todo lo que se supone debía honrar a un hombre, pero aquel último rival se lo había arrebatado todo, ya no le quedaba nada, salvo aquella figura humana junto a él, esperando su final.


   Fue entonces cuando lo comprendió , dejarse morir era la derrota en si misma pero ya no le importaba, ese no era el final que quería, ese no era el final que buscaba su enemigo, entonces, decidió que moriría luchando, hasta dejar en la espada de su rival la última gota de su sangre para que con ella, pudiera escribir su epitafio; gritando de dolor y rabia, se giró sobre si mismo, y apoyó los puños sobre el suelo para ponerse en pie, y entonces, cuando levanto la mirada, se encontró con su propia sonrisa.

 

Algunos testimonios

Da un primer paso ahora

Contacto

David Delgado
+34 682 888 186
Madrid . España
Con la tecnología de Blogger.